viernes, 26 de mayo de 2017

IFTS-7-TUR Y YO (Un Estudiante Sin Rumbo)

A cinco meses de haber abandonado provisoriamente (sólo este año, 2017) mis estudios en la Tecnicatura de Guía de Turismo, en el IFTS Nº 7 de la CABA, viene surgiéndome un planteo que me hago, y que no tiene que ver necesariamente con deseos y aspiraciones que la carrera produzca en mí. Está relacionado con mi mero rol estudiantil desempeñado durante los 4 años de cursada (2012-2016).

A decir verdad, virtudes y defectos siempre surgen de dicho rol, dado que por ello, se acude al estudio; para aprender. Se fortalecen las virtudes, y se mejoran los defectos.
Sin embargo, considero que nunca tuve un perfil que coincidiera con los distintas categorías que componen el cuerpo estudiantil en la carrera; docentes o ex – docentes en su mayoría, algunas personas con talento cuasi-artístico, algunxs con afán de glamour o exceso de personalidad, y un restante grupo de pichis, pero no por ello menospreciables, ya que en algunos casos, son muy prometedorxs.
                      
También tuve que apartarme o distanciarme, de algunas disconformidades que mis compañerxs manifestaban, con respecto a lo institucional; y no porque fuese cierto lo que se planteaba, sino porque no había ninguna vía de reclamo posible para hacerlo efectivo. Además de prevalecer injurias hacia la imagen de algún miembro del cuerpo docente, por su “supuesta deficiencia en ese rol”, o simplemente por “falta de simpatía”.

Quizás me distancié demasiado, pero no por ello, disconforme con lo que se me evaluó hasta ahora. Quizás, fui muy insistente en que DEBO ser evaluado por lxs profesorxs, y NO, a evaluarlxs yo, a ellxs.

Lo que sí es cierto, es que mi regreso a la carrera, deberá ser un proceso paulatino y gradual, que dependerá de mi mismo, y también de que pueda depender de mí mismo, y de más nadie.

 


Por otro lado, será cuestión de ir encontrando un rumbo viable, a la que posiblemente sea, la única carrera de nivel terciario, que pueda graduarme y ejercerla laboralmente.






Me considero un Estudiante Sin Rumbo, porque siempre fui eso. 

Indiferente, a todo.